En el mundo existen alrededor de unas 300 especies diferentes de tortugas, la más abundante y común es la tortuga de agua.

¿Sabías que una de sus particularidades es, que tiene dos sistemas respiratorios diferentes? A continuación, os vamos a contar todas las características de este reptil tan simpático y preferido de los niños.

La tortuga de agua o tortuga acuática, es posiblemente uno de los reptiles más habituales en nuestros hogares, existen varias clases de entre las que destacamos la Tortuga mapa de Mississippi, la Falsa Mapa y la Pseudemys.

Su apariencia llamativa y original, su diminuto tamaño, su forma de moverse lenta y torpe, así como su carácter pacífico, la convierten en un animal muy querido e ideal para los más pequeños de la casa. Razón por la cual es posiblemente el reptil más típico en los hogares y la primera opción como primera mascota al ser un animal muy fácil de cuidar y de mantener por los peques.

 

Rasgos físicos característicos de las tortugas de agua


Tienen un caparazón dorsal, el cual está formado por placas perfectamente estructuradas y compactas. éste se une al plastrón o parte inferior de la coraza por medio de una pasarela lateral. Es completamente imposible separar a una tortuga de su caparazón, sus costillas están unidas a él.

Aunque no tienen dientes, debemos de tener cuidado que no nos muerdan, poseen una boca puntiaguda compuesta por una membrana muy dura que en el caso de las tortugas grandes podría ser peligroso, el efecto es como el de una gran pinza.

Otro dato curioso de su fisionomía es su cuello, es muy largo y flexible, siempre que quieren pueden estirarlo o recogerlo de forma muy rápida

Dos sistemas respiratorios:

  • Uno formado por membranas parecidas a las branquias de los peces
  • Y otro, pulmonar, al igual que los animales terrestres

Es posiblemente su rasgo más curioso y característico, gracias al cual pueden aguantar bastante tiempo debajo del agua, llegando incluso a poder estar un máximo de dos horas. Por supuesto necesitarán respirar aire de vez en cuando., otra curiosidad de este animal es su alta resistencia, estando en un ambiente optimo, pueden llegar a vivir entre 15 y 20 años.

 

 

 

Alimentación y reproducción


Existen dos tipos de comida para este tipo de tortuga:

  • Los sticks, o barritas de pienso
  • Y los gammarus, un pequeño crustáceo disecado, una especie de gamba diminuta.

La dieta ideal es combinar estos dos alimentos con otros como pescados, carnes o vegetales, esta clase de animal es básicamente carnívoro. El aporte vitamínico también juega un papel muy importante en su alimentación, normalmente en forma de comida para peces congelada.

Respecto a su reproducción, la tortuga de agua es ovípara, por lo que ponen huevos en los nidos que han cavado previamente bajo tierra. Debemos saber que la finalización con éxito del proceso de reproducción en cautividad no es una tarea sencilla, aunque si se dan las condiciones ópticas, puede llegar a producirse, pero no esperemos que en nuestra casa llegue a ocurrir.

 

Acuaterrario o acuario


Lo primero que debemos de tener claro a la hora de proporcionar un habitáculo donde vivir a nuestra pequeña tortuga, es que necesita disponer de una zona acuática y de otra zona que sea terrestre. Es imprescindible que disponga de abundante agua donde poder nadar y bucear, no olvidemos que es un animal de agua. Pero a su vez, necesita también un espacio seco en el que pueda descansar y dispersar sus huevos si se diera el caso.

Por naturaleza, este pequeño reptil es bastante territorial, esto no significa que no pueda convivir con otros ejemplares, como dato curioso de su comportamiento, son bastante solitarias, solamente se relacionará con otras tortugas cuando sea para procrear. Cuanto más grande sea el acuaterrario ¡mucho mejor! Sobre todo, porque con los años irán creciendo y se les puede llegar a quedar pequeño.

Si tenemos un tanque de agua grande, necesitará estar dotado de un filtro que nos ayude a mantenerlo siempre bien limpio. Es muy importante saber cómo y cuando debemos limpiar el acuario o acuaterrario, lo ideal, es que antes de cambiar el agua le administremos su comida. Una vez la hayamos alimentado, debemos de esperar por lo menos unos 30 minutos para que le de tiempo a comer y posteriormente cambiarle el agua Nunca debemos hacerlo al revés o se volverá a ensuciar con los restos de comida.

 

Cuidados y salud de nuestra tortuga


Aunque es un animal que no requiere excesivos cuidados, sí debemos de tener en cuenta los siguientes principios fundamentales:

  • Cambiar el agua regularmente, es recomendable disponer de un filtro depurador.
  • Mantener siempre limpio el acuaterrario.
  • Utilizar productos especiales para eliminar el cloro del agua del grifo.
  • Depositar en el habitáculo una pieza pequeña de calcio que se disolverá poco a poco.
  • Alimentar a las tortugas una o dos veces al día, racionando las dosis, de forma que no queden restos flotando por el agua.
  • Es muy importante y necesario que el caparazón reciba luz solar, la finalidad es que de esta forma pueda producir vitaminas y mantener el calcio. Se puede emplear una lámpara especial.
  • Otra opción que podemos tener en cuenta, es la de acoplar un sistema de calefacción al acuaterrario con el fin de disponer durante todo el año un agua tropical, no olvidemos que tipo de animal es y de dónde es originario, aunque se aclimate bien al entorno.

 

Otro aspecto muy importante y que no debemos de olvidar, es que este tipo de animal puede sufrir diversas enfermedades como infecciones oculares, bucales o de otitis, hongos, avitaminosis A, Salmonelosis o reblandecimiento del caparazón.

Todo esto podemos evitar que le ocurra a nuestra mascota, si seguimos los pasos de limpieza e higiene. Que hemos comentado con anterioridad. No olvidemos que tras manipular a los reptiles o darles de comer, debemos cambiarles el agua y limpiarles su acuaterrario.

Una vez hayamos dejado a nuestra mascota en su lugar, es importantísimo que nos lavemos la manos,  a través de sus heces liberan salmonelas que podríamos hacernos contraer nosotros la salmonelosis. De todas maneras, como regla general, siempre que manipulemos o toquemos a un animal, debemos de lavarnos posteriormente las manos como regla.

Por último, desde las clínicas veterinarias asociadas Veterland, queremos recordar que una mascota no es ningún juguete y debemos ser responsables a la hora de adoptarla. Siempre recomendaremos que antes de tener una mascota, hay que pensar mucho si tenemos tiempo para hacernos cargo de ella o si nuestro hogar cumple con todas las condiciones que se requieren para su cuidado.

 

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