Hoy os vamos a dar unos pequeños consejos en el caso de que veamos a un perro  trabajando… sí, sí, trabajando, has leído bien: los perros son unos excelentes animales que pueden ser entrenados para ayudar a personas con algún tipo de problema, en este caso concreto vamos a hablar sobre los perros guía. Para personas ciegas o con visión muy reducida, los perros guía son sus ojos.

Lo primero que tenemos que saber es que se trata de un perro de trabajo: cuando se pone el arnés de trabajo ya no es una “mascota” más, ya que, como hemos comentado, se transforma en los ojos de la persona a la que guía (el “usuario”); cuanto más le ignoremos y menos le distraigamos en su trabajo, mejor será para la persona a la que cuida y para él mismo. Si eres un amante de los animales, lo más probable y lógico es que vayas a saludarlo y acariciarlo como haríamos todos, pero es algo que no debemos hacer; no debemos distraerlo ni interferir en su labor.

Muchas personas no se dan cuenta de que estos animales están desempeñando una labor imprescindible; están en todo momento ayudando y de ahí que especifiquemos que están trabajando.

A continuación, vamos a enumerar unas normas básicas para este tipo de perros y que en muchos casos se puede también aplicar a otros tipos de perros que también desempeñan una labor:

 

Nunca se debe distraer a un perro guía cuando está trabajando

Es preferible no acariciar al perro guía cuando está trabajando, cuando lleva el arnés puesto, de lo contrario podemos desconcentrarlo; el perro guía no puede cometer errores ya que es responsable de su dueño en todo momento.

Nunca se debe ofrecer comida Otra cosa que no debemos hacer nunca es darle comida o cualquier tipo de golosina; su dueño es el que se encarga de alimentarle de forma rigurosa y constante, sólo él puede hacerlo o alguien de su entorno familiarizado con el propietario. Los perros guía están siempre muy bien alimentados y tienen un horario definido para ir a comer.

No hay que sentir miedo ante un perro-guía, son animales muy dóciles y muy bien educados

Los perros guía posiblemente sean los animales que más están acostumbrados a convivir con personas, no olvidemos que se les entrena desde bien cachorros a convertirse en los ojos de una persona y por consiguiente no son animales agresivos, así que no hay que tenerlos ningún miedo, todo lo contrario.

Si estás paseando a tu perro, es muy importante no dejarle suelto cuando se acerque a una persona con discapacidad visual con su perro guía.

Todos sabemos que los perros cuando se juntan se saludan, con mayor o menor efusividad, y pueden provocar algún accidente o desconcierto en su propietario. Es un dato muy importante del que muchas veces no somos conscientes.

Nunca toques el arnés de un perro guía. Sólo debe hacerlo el usuario

Los perros guía están entrenados para que una persona sea la única que pueda interactuar con ellos. No debemos desconcentrarlos de su trabajo.

La salud de un perro guía es excelente y su control veterinario exhaustivo

Por supuesto la salud de nuestro amigo guía es excepcional, no olvidemos que estamos hablando de un ser vivo que además se “transforma” en los ojos de una persona invidente y por consiguiente debe de estar sano siempre, porque una persona depende de él. Por esa razón todos los controles de salud que se le hacen deben ser muy rigurosos.

 

 

Todas las personas con discapacidad visual acompañadas de perros guía tienen garantizado por ley el acceso de su perro a los transportes, alojamientos, locales y cualquier otro lugar.

Así que si un día en el metro, autobús o en un restaurante veis un perro guía, no os extrañéis, es algo muy normal y lógico.

Gracias a su entrenamiento riguroso y a su educación impecable, los perros guía tienen permiso para acceder a todo tipo de recintos, públicos y privados, tanto  comerciales, como de salud o restaurantes, supermercados, tiendas de todo tipo, cines, teatros, farmacias, etc.

Por último, si nos comunicamos con una persona invidente que va acompañada por su perro guía, debemos hablarle directamente a él y no al perro, es otro factor muy importante, y como hemos comentado anteriormente, lo aconsejable es no molestar al animal.

Si esta persona llegara a necesitarnos y pide nuestra ayuda nos tendremos que acercar a ella por su lado derecho, de modo que el perro quede a su izquierda; el perro recibirá una orden de su propietario para seguirnos o bien nos pedirá nuestro codo izquierdo. En este caso, el usuario le hará una seña a su perro para indicarle que está fuera de servicio en ese momento y nuestro peludo amigo lo entenderá perfectamente.

 Como habréis podido apreciar, los perros guía son un gran ejemplo de lo que los animales pueden hacer por nosotros y por personas con problemas físicos por diferentes circunstancias.

Gracias a ellos, millones de personas en el mundo tienen una vida mucho mejor y más cómoda.

 

 

 

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