Estando en casa
Cuando lleves un nuevo perro a casa, debes comenzar una rutina lo antes posible. Cuanto antes empecemos a enseñar a nuestra mascota, mucho mejor, menos problemas tendremos después. Existen diferentes maneras o formas de entrenar en casa a un cachorro o un perro adulto. Algunas de ellas, las hemos querido compartir en el blog de hoy.
Pasos para entrenamiento básico en casa
El tiempo que necesites para su educación es muy variable en función de cada animal. Aplicar los mismos horarios al cabo de los días, ir limitando progresivamente la zona donde puede hacer sus necesidades, aplicar órdenes verbales o felicitarle cada vez que hace algo bien, son algunos de los procedimientos que os vamos a detallar y en los que se necesitará, sobre todo, mucha paciencia. En ningún caso deberás actuar con violencia, y procura estimular con refuerzos positivos.
Cuando creas que tu perro necesita salir (suelen mostrar señales como las de olfatear el piso), ponle la correa y llévale al lugar que le has enseñado. Puedes elegir una frase una frase como “vamos a la calle” y dila con calma, tranquilamente. Si empieza a hacer sus necesidades en el lugar no establecido, interrúmpelo e intenta llevarle al lugar adecuado rápidamente.   De esta forma, y con paciencia, evitarás que según salga por la puerta, lo haga en el primer sitio que encuentre, pudiendo ser en el mismo portal.
Cuando tu mascota esté haciendo sus necesidades, felicítale por haberlo hecho bien y prémiale cuando termine de hacer sus necesidades en el sitio correcto. De esta manera, con el paso del tiempo, relacionará estas palabras con sus acciones y será un perro que obedece una orden.
Durante el tiempo que dure el entrenamiento, es muy importante vigilar a tu mascota tanto como sea posible. Mediante la continua repetición, estableciendo una rutina, el perro irá aprendiendo que hay un lugar adecuado para cuando necesite hacerlo y te acabará avisando.
Es muy importante mantener un horario regular de alimentación y evacuación. Sigue una rutina para sacar al perro a pasear y a hacer sus necesidades. Los cachorros y perros jóvenes normalmente tienden a evacuar poco después de las comidas.
¿Y si mi perro no se porta bien? 

Todos los perros cometen errores cuando empiezan su entrenamiento. Revisa las situaciones e intenta determinar el motivo. Deberás buscar, encontrar la causa de la confusión, y resolverla.
Cuanto más joven es un cachorro, evacuará con mayor frecuencia. Los cachorros de dos meses pueden necesitar hacerlo cada dos horas, siendo inusual que puedan aguantar más de ocho horas. A medida que crece y su sistema digestivo madura, el tiempo entre evacuaciones irá aumentando.
Algunos cachorros pueden entender el concepto de evacuar fuera de casa en unas semanas o incluso días. Tendrás que reforzar este comportamiento durante varios meses antes que tu mascota lo haya asimilado al 100%.

 

No golpees ni dañes a tu mascota.
Los perros no entienden cuando los golpean o agarran con fuerza. No pueden relacionar estas nocivas actuaciones con un error pasado, y creerá que estás enfadado y violento sin ningún motivo. Es muy posible que se sienta temeroso y confundido.
Golpear o maltratar a un perro o animal no significa que vaya a hacer las cosas bien o que esté más atento. Definitivamente, no es forma de aprender.
Otro dato a tener muy en cuenta es la alimentación. Si por la razón que sea, cambiamos bruscamente la dieta de nuestro perro, puede originarle leves alteraciones digestivas que podrían ocasionar “pequeños accidentes” que no puedan controlar. Alimentarlo por la noche sin sacarlo a evacuar, también.
Incluso los perros bien entrenados pueden equivocarse al hacer sus necesidades. Limpia el área con un neutralizador de olores, y tu mascota no estará tentada a repetir el error. No uses productos con amoníaco porque huelen parecido a la orina de los perros y los atraerá.
Si detectas que tu perro bien entrenado comienza a tener excreciones inadecuadas en tiempo y lugar, es posible que no realice suficientes salidas, porque pueda tener una atención insuficiente a sus señales, o incluso, puede que tenga problemas de salud. (Consulta con el veterinario si el problema persiste)
Marcas territoriales
Los cachorros necesitan aprender cuándo y dónde hacer sus necesidades, una etapa normal en su vida que la mayoría de los cachorros pasan rápidamente y sin mayor problema.

Existen métodos diferentes para el entrenamiento en casa, hay personas que tratan de entrenar a sus perros mientras son cachorros, utilizando papel de periódico o empapadores en una amplia zona destinada a sus excreciones, que se irá reduciendo paulatinamente, de modo que dicha zona quedará limitada a un pequeño espacio. A medida que va creciendo el animal, se le irá enseñando  a salir y a hacer sus necesidades en la calle, siempre respetando las normas establecidas en cada lugar para tal efecto.
Si decides realizar entrenamientos dentro o fuera de casa, debes establecer una rutina tan pronto como sea posible. Cuanto más tiempo permitas que un comportamiento persista, más difícil será cambiarlo.

¿Qué es el adiestramiento preventivo?
El adiestramiento preventivo enseña a tu perro qué no hacer de una manera muy sencilla, previamente no dejando que suceda.
La idea es muy simple, evita dejar a tu perro solo, donde pueda meterse en problemas. Con esta fórmula, aprenderá cuales son las actividades que están permitidas sin aprender aquellas que no lo están.
Es más fácil enseñarle a tu cachorro a mordisquear sus juguetes que enseñarle a dejar de mordisquear los muebles de casa.
En bastantes ocasiones, si tu perro se queda solo, realizará acciones no deseadas. Creerá que esas acciones están bien porque disfruta haciéndolas y no hay nadie en ese momento que corrija su comportamiento. Una vez ocurrido esto, no debes corregir al perro a posteriori. él/ella no relacionará una corrección de algo que hizo horas, minutos o incluso segundos antes. Has de encontrar a tu perro en pleno acto, si no, el comportamiento indeseado se reforzará cada vez que lo repita.
Práctica del entrenamiento preventivo 

Antes que nada, debes de saber que tendrás que dedicarle bastante tiempo a tu perro durante los primeros meses y asegurarte de contar con un lugar especial para él/ella.
El adiestramiento preventivo es muy sencillo y simple, si se realiza de forma correcta. Será sumamente eficaz porque no permite que se creen malos hábitos, y no hará falta corregirlos posteriormente. Además, ayuda a construir un vínculo muy fuerte entre tu perro y tú.
–       Mantén a tu perro en la habitación en la que estés y coloca en diferentes sitios, juguetes masticables.
–       Si está a punto de causar problemas, distráelo con un juguete y felicítalo cuando lo tome.
–       Si le pillas causando problemas, interrúmpelo con un firme “¡No!”. Cuando se detenga, ofrécele un juguete y felicítalo por su interés al cogerlo o simplemente dale una orden de obediencia y felicítalo por obedecerla.
–       Cuando no puedas estar cerca suyo, mantén al perro dentro de su lugar especial de la casa, su zona de confort, que puede ser un corralito o un pequeño espacio acondicionado para su seguridad.
Las motivaciones de tu perro 
Los perros son animales sociales y están naturalmente adaptados para vivir en un grupo. Como dueño, es tu responsabilidad enseñarle a tu perro las reglas que debe seguir. A medida que demuestres liderazgo, coherencia y decisión, tu perro comenzará a verte como aquel que establece las reglas. Muy a menudo durante el adiestramiento, las personas reprenden a su perro cuando hace algo mal pero no brindan un refuerzo positivo cuando hacen algo bien.
Motiva a tu perro para que siga las reglas dejando en claro que estás feliz cuando él se comporta bien mediante tu tono de voz, caricias y felicitaciones.

Si tu perro necesita un poco más de motivación que felicitaciones, también está bien. Utilizar algún alimento como premio para recompensar un trabajo bien realizado o arrojarle su juguete favorito, puede ayudar a algunos perros a aprender con mayor rapidez y responder más sistemáticamente.

¿Cuándo comenzar con el adiestramiento? 
Comienza a adiestrar a tu perro desde que ingresa a tu hogar y muéstrale cómo comportarse. No cometas el error de esperar hasta que sea lo suficientemente grande, le dará tiempo para aprender comportamientos incorrectos.

¿Acabas de adoptar un perro adulto?

Mucha gente opina o cree que cuando un perro es adulto ya no se le puede enseñar nuevos hábitos. Esto es un error. No creas que será tan difícil que cambie las viejas costumbres. De hecho, los perros pueden aprender reglas, trucos y nuevos juegos siendo adultos. Si tu perro es de edad avanzada y ha sido bien educado toda su vida, pero luego comienza a tener problemas, visita al veterinario antes de culpar a tu perro. No debes reprenderlo por cosas que ya no pueda evitar.

Tanto si decides realizar los entrenamientos dentro o fuera de casa, debes establecer una rutina lo antes posible, cuanto más tiempo permitas que un comportamiento erróneo persista, más difícil será cambiarlo.

Ser coherente 
La mejor manera para que tu perro aprenda buenas costumbres es si existe una conexión clara y lógica entre sus acciones y tus reacciones. Cuando le enseñes “Siéntate”, ofrécele una recompensa tal como su juguete favorito, una croqueta de su alimento o felicítalo cada vez que lo hace bien., así entenderá y aprenderá a diferenciar.
Si no quieres que tu perro esté sobre los muebles, dile “No” y guíalo abajo cada vez que se suba, a continuación, lo felicitas cada vez que coloque sus cuatro patas en el suelo., de esta forma aprenderá lo que está bien y mal.
Recompensas con alimentos 
No regales ni abuses de las recompensas. No hay que dárselas a cada momento. Lo mejor y más lógico es que se las gane por sus acciones, aunque sea sólo por un “Siéntate”.  Como dato, para ayudar a controlar la ingesta calórica, muchos nutricionistas recomiendan que utilices croquetas de alimento como recompensa cuando sea posible.

En todo adiestramiento, se debe trabajar intensamente para no ofrecerle una recompensa con alimentos todo el tiempo. Siempre debemos de hacerlo de forma gradual.

Una vez que tu cachorro haya aprendido una orden, cambia gradualmente la recompensa, primero alternando la “chuche” de premio con otra que no sea alimentaria, luego cada tres veces, y nunca escatimando en elogios. Es decir, en vez de darle un alimento, se le va elogiando y felicitando como premio. Muy pronto, tu cachorro trabajará por el elogio, la felicitación o su juguete, y en muy pocas ocasiones te pedirá como recompensa, alimento.
Esperamos que estos consejos básicos os hayan servido de ayuda. Queremos recordaros que si tenéis cualquier tipo de duda o consulta, podéis contactar con cualquiera de nuestras clínicas veterinarias asociadas desde el siguiente enlace:
https://veterland.es/clinicas/

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