Como indica el título, en este blog vamos a hablar de la importancia y los pasos que debemos seguir en los primeros meses de vida de nuestro pequeño peludo. Al igual que cualquier cachorro de otra especie o incluso un bebé, lo que experimente durante los primeros meses, formará e influirá en su personalidad el resto de su vida.

Dicho esto, os vamos a dar unas recomendaciones no tanto a nivel profesional como a nivel personal. Es decir, que cualquier propietario de un cachorro de gatito pueda llevarlo a cabo en su día a día.

 

Sus primeros pasos

 

 

El primer y principal instructor de nuestro gato es su madre. según nacen, será ella quien guiará y le enseñará todo lo que necesita saber para sobrevivir, incluso todo lo que tiene que ver con ir al baño, un dato curioso, pero cierto.

También aprenderá sobre posibles peligros. Los aspectos más importantes su personalidad se irán estableciendo en etapas muy tempranas de su vida.

 

Su conducta

 

 

Ente la segunda y la séptima semana de vida, el carácter de vuestro gatito ya se habrá formado, y su comportamiento de cara al futuro dependerá de estos primeros pasos. Un ejemplo claro es que si vuestro peludo ha tenido un contacto muy intenso con seres humanos durante el tiempo que os hemos mencionado, los más probable es que posteriormente no sea tímido.

Conclusión, si quieres que vuestro gatito sea un miembro sociable y activo en la familia, es muy importante que, durante el primer periodo, le demos mucho cariño teniéndolo en nuestras manos, hablándolo y acariciándolo desde muy pequeño.

 

El aprendizaje de pequeño es para toda la vida 

 

 

A partir de las ocho semanas, su madre ya le habrá enseñado todo lo principal y es a partir de ahí, cuando os tocará a vosotros continuar con su educación. Habrá que enseñarle todo lo que requiere para vivir junto a su familia humana. Un ejemplo de esa educación es aprender a utilizar el rascador, y no los muebles (muy típico de los gatos, como muy típico de los cachorros de perro morderlos).

Las palabras amables unidas a caricias, servirán como recompensa al buen comportamiento. En el caso de que su comportamiento no sea el adecuado, es mejor no gritarle y mucho menos azotarle. De lo contario se asustará y cogerá miedo. Unas pocas palabras en tono firme servirán para que entienda lo que está bien y lo que está mal. De esta manera, y paulatinamente, asociará el buen comportamiento con los mimos y caricias, evitando las conductas que merezcan una respuesta menos positiva.

 

Incluso lo más básico se tiene que aprender

 

Es conveniente que poco a poco vayamos acostumbrando a nuestro gato a cosas sencillas y cotidianas como ir en coche o incluso fregar el suelo o pasar el aspirador. Este tipo de situaciones cotidianas pueden asustarlo, bien por el ruido o bien en el caso del coche, porque no haya salido de casa y se le introduzca en un hábitat diferente. De ahí que debamos ir poco a poco hasta que se acostumbre.

Como es normal, ocurre lo mismo con la comida, lo mejor es que pruebe diferentes sabores y texturas desde pequeño para que seamos cuáles son sus gustos, y en función de ellos elegir la comida o comidas más adecuadas.

 

El aseo de tu gatito

 

Un gatito pequeño solo necesita tres cosas de nosotros: mucha atención, comidas regulares equilibradas y un poco de ayuda con su aseo. Estos cuidados favorecen su desarrollo y le ayudan a tener un pelo brillante y sano. Puede que al principio se ponga nervioso cuando le cepilles por primera vez. Déjale que juegue con el peine y el cepillo para que se acostumbre a ellos y reduzca su ansiedad.

Cuando vea que el cepillado es como cuando le acaricias, pronto lo aceptará con un ronroneo, ten especial cuidado al cepillarle la cabeza, y después continúa con el cuerpo, la cola y las patas.

Mientras le cepillas, aprovecha para comprobar el estado de su piel y su pelo, es el momento perfecto para comprobar si tiene algún bulto, irritación, heridas u otras alteraciones en su cuerpecito. Comprueba si presenta signos de tener pulgas u otros parásitos, cosa muy difícil si no sale de casa, pero siempre es bueno comprobarlo.

Si tu gatito está muy sucio porque ha estado revolcándose por todos lados, como es normal, la manera de limpiarlo es con un paño mojado con agua tibia, o si es necesario, un baño con champú específico para gatos. Eso sí, sécale muy bien para que luego no se quede frío y pueda causarle problemas.

 

Ojos y oídos siempre limpios 

Después de haberle limpiado, secado y cepillado, viene la parte posiblemente más delicada y que más le puede molestarle en principio, la limpieza de ojos y oídos.  Si ves que tiene los ojos llorosos, límpiaselos con una gasa humedecida con suero fisiológico. Si te parece que sus ojos están enrojecidos o con muchas legañas, no dudes en consultar con tu veterinario.

En el caso de los oídos, límpiaselos con una bolita de algodón seca, pero no intentes limpiar más allá de la zona del oído que puedes ver, ni introduzcas ningún objeto en el oído.  Si hubiera mucha cera oscura, o algún tipo de exudación o irritación, consulta a tu veterinario. Podríamos estar ante una otitis o ante la presencia de ácaros en los oídos, algo relativamente habitual en nuestros gatitos.

 

Dientes sanos y fuertes

Los dientes de tu gatito deben estar siempre limpios y sin sarro. Sus encías tienen que tener un saludable color rosado. Ten en cuenta que, al mes o mes y medio de edad, podrás ver todos los “dientes de leche” del animal. Hacia los cuatro meses de edad, tu gatito podrá empezar a cambiar los dientes poco a poco, de modo que a los 6-7 meses de edad ya tendrá toda su dentadura definitiva.

Es conveniente revisarle la boca periódicamente por varios motivos. El primero, sin duda, es para comprobar que tiene la dentadura y encías sanas. Además, es conveniente para que se vaya acostumbrando a que le manipules, cuando haya que limpiarle la boca o darle algún medicamento. De lo contrario te puede costar bastante.

 

Sus uñas

A los gatitos les encanta arañar por norma general. Luego, según van creciendo, lo hacen menos, pero lo seguirán haciendo. Es algo normal en los felinos. Les ayuda a mantener sus uñas en buen estado.

En principio, debería acostumbrarse a un rascador, el cual le servirá para limárselas. No obstante, cuando sea un poco mayor, tendrás que cortárselas tú o llevarlo al veterinario para que se las corten. Se debe empezar a cortarle las uñas desde muy pequeño para que se vaya acostumbrando. Si no sabes bien cómo hacerlo, pregunta a tu veterinario, él te explicará y enseñará cómo se debe de hacer bien para no causarle ningún daño a vuestra mascota. Si ves que no lo consigues, no te preocupes. El veterinario lo hará por ti.

 

Alimentación equilibrada para tu gatito

 Después del destete de su madre, dependerá de ti para todo. Esto incluye el mejor cuidado y la mejor alimentación posible que le puedas dar.

Durante las primeras cuatro o cinco semanas de vida, vuestro pequeño gatito tomará todo que lo necesita de su madre. En el caso de que llore o esté muy inquieto una vez haya comido, es posible que sea porque no esté tomando suficiente leche de su madre. Posteriormente, podremos hacer una transición gradual hacia la comida seca o pienso, como alimento base de su dieta.

Lo mejor en estos casos es, sin duda, consultar a vuestro veterinario. Él/ella os dará las mejores recomendaciones, o un complemento alimenticio para esos casos.

 

 

 

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