Como cualquier cachorro o bebé, los gatitos son seres muy vulnerables que requieren una serie de cuidados que permitan un adecuado desarrollo y evitar, así, la aparición de enfermedades. Si eres primerizo y necesitas ayuda, hoy os vamos a comentar algunos de los consejos básicos para su cuidado.

 

Los primeros días de vida en los gatitos son los más difíciles, por lo que hay que tener sumo cuidado con ellos, ya que son muy delicados. Durante este periodo, es muy importante el contacto y la interacción con su madre el mayor tiempo posible. Ella se encargará de cuidarlo, alimentarlo y limpiarlo. En caso que esto no fuera posible, lo primero que debemos de hacer es acudir al veterinario para informarse y adquirir el alimento más adecuado que se adapte a las condiciones de nuestro pequeño peludo. En estos primeros momentos, lo más recomendable es la leche maternizada de gatos.

Seguramente, muchos habréis pensado o dado alguna vez leche de vaca a un gato o cachorro. La leche de vaca es demasiado fuerte para los gatitos bebés. No contiene los nutrientes ideales y necesarios, y puede ocasionarles trastornos digestivos.

Cuando son tan pequeños y no pueden ser amamantados por su madre, debemos de alimentarle con biberón hasta que se valga por sí mismo. Aparte, hay algo especialmente importante que no debemos de pasar por alto, su temperatura corporal.

Los cachorros cuando son tan pequeños, necesitan una fuente de calor porque durante las primeras semanas de vida, no son capaces por sí mismos de regular su temperatura corporal. Si el gatito se llegara a enfriar, podría morir; por lo que puede ser recomendable ponerle bolsas de agua caliente envueltas en toallas, o situarle próximo a una fuente de calor, pero sin que sea esta excesiva. Tan perjudicial puede ser el exceso, como el defecto de calor.

Otro dato importante para el bienestar de nuestro pequeño gatito, es que debemos enseñarles a usar su arenero para que hagan sus necesidades. Si es muy pequeño y aún no tienen la capacidad para desplazarse hasta él, hay que estimularles para que defequen como haría su madre.

Una vez que consigan defecar, trasladaremos los excrementos a su arenero para que comiencen a asociar ideas y posteriormente vaya él, por sí solo.

Debemos estimular las necesidades de juego del gatito. Nunca se le debe castigar porque podría llegar a sufrir mucho. En cambio, sí se pueden reforzar estímulos positivos a la hora de su aprendizaje en el nuevo hogar. Debemos ir educándole poco a poco para que juegue sin ser agresivo.

Una vez dicho todo esto, a continuación, os dejamos con algunos consejos sobre los cuidados básicos de gatitos.

 

Cuando los Gatitos están sin destetar

Como hemos comentado anteriormente, si nuestro gatito sigue aún en su etapa de lactancia, le dejaremos con su madre, y que sea ella la que alimente a su retoño. Si eso no fuera posible, le alimentaremos con la leche maternizada de gato recomendada por el veterinario y con un biberón con tetina especial. Vuestro veterinario os guiará en todo momento, y os explicará cómo hacerlo.

 

¿Está desnutrido?

Al igual que ocurre en el reino animal con otras especies, a veces, algunas gatas reniegan de sus cachorros y no los alimentan. En otras ocasiones, podemos encontramos un gatito desnutrido, y a veces, puede ocurrir que un gatito deja de comer. Debemos estar muy atentos para ver si nuestro gatito se está alimentando de manera correcta. Durante sus primeras semanas de vida es lo más importante.

 

Desparasitado completamente

Todos los gatos pequeños necesitan desparasitarse porque puede darse el caso que tengan tanto parásitos internos (lombrices) como parásitos externos (pulgas). Ya sea un gato de la calle o adoptado, lo primero que debemos de hacer es acudir a nuestro veterinario para realizarle una completa revisión y posterior desparasitación siempre que su edad lo permita.

 

Estimulación para que defeque

En ocasiones, a los gatitos muy pequeños les cuesta hacer sus necesidades. Debemos facilitarles la tarea para evitar que se pongan malos. Solo debemos coger un paño mojado en agua tibia y frotarlo delicadamente por el ano y los genitales de los cachorros. De esta forma, al igual que haría su madre, le estimularemos y ayudaremos a que pueda hacer correctamente sus necesidades.

 

Comprobar siempre las excreciones

Cuando los gatos son tan pequeños, una de las formas de saber su estado de salud, es observando sus excrementos. De esta forma podremos ver si están más blandos de lo normal, si su color es anormal, o si contienen parásitos.

 

No alimentar nunca a un gatito frío

Antes de alimentar a un gatito que esté frío, si notas que su nariz, sus almohadillas y su cuerpo están fríos, arrópale y frótale con una manta para que entre en calor. Después, trata de darle su comida. Si cree que su estado te preocupa, no dejes de acudir al veterinario. Siempre te aconsejará lo más adecuado.

Recuerda que los cambios bruscos de temperatura pueden ser muy perjudiciales para él.

Le enseñamos cómo usar el arenero

Como hemos comentado al principio, la forma de presentarle a nuestro gato el arenero cuando son tan cachorros, es dejar algunos de sus excrementos allí para que él asocie los conceptos. Un dato importante también, es que debemos de mantener la caja limpia porque si está sucia, puede que no la quiera usar. Los gatos son animales muy limpios y pudorosos. Casi todos los gatos no tienen problemas para adaptarse con suma facilidad al uso del arenero.

 

Siempre tener agua fresca

Cuando los gatitos se destetan, empiezan a beber agua. Como aún siguen siendo frágiles, debemos de mantener siempre su agua limpia y fresca para evitar que enferme. Este hábito de mantener agua fresca siempre disponible, deberá realizarse durante toda la vida de nuestro querido animal.

 

Enseñarle a socializar

Para que, a medida que vaya creciendo, sea un gato cariñoso y sociable, debemos de pasar con él, tanto tiempo como podamos. Jugar con él, interactuar, hablarle, enseñarle la casa y cogerle en brazos, son ejemplos con los que, poco a poco, veremos será un gato mucho más sociable con las personas.

 

La importancia de las vacunas

Las vacunas no son un juego. Vuestro gatito necesita estar vacunado al día para no caer enfermo. Para facilitar y llevar su control, vuestro veterinario os facilitará una cartilla de vacunación, la cual conviene que llevéis siempre al día. No olvidéis la cartilla cada vez que acudáis al veterinario.

 

Primeras comidas sólidas

A partir de la cuarta semana, la mamá, en ocasiones, se cansa de amamantar y se aleja. Es en este momento, cuando los gatitos de forma natural y casi instintiva, buscan alternativas para comer, y cuando descubren la comida sólida. Cuando empiecen a comer pequeños trozos, es cuando comienza el destete.

 

¿Hay otras mascotas en casa?

Si tenemos que presentarle al gatito otro gato, un perro, un animal exótico o un ave, la mejor manera de hacerlo es de la siguiente forma: dos personas sostienen a los animales en brazos y los acercamos para que se olfateen poco a poco, los olores es la forma de presentación y de asimilación por ambas partes.

En el caso de que el gatito se asuste, le dejaremos tranquilo e iremos repitiendo el proceso, poco a poco, de manera paulatina hasta que ambos animales se acostumbren y no se asusten.

 

Tener un entorno seguro

Una vez los gatitos comiencen a crecer y conocer su nuevo hábitat, comenzarán instintivamente a curiosear, algo muy típico en los felinos. Razón por la cual debemos asegurarnos que lo haga en un entorno seguro, donde el animal no pueda tener ningún peligro y no salga lastimado.

Aparte de curiosos, los gatos no suelen tener miedo a las alturas. Debemos vigilar que no se suba a grandes alturas o a las ventanas. Así, podremos evitar un accidente.

 

Esperamos que todos estos consejos, junto a los que os comentamos en la primera parte que ya publicamos, os ayude en el cuidado de vuestro pequeño amigo para que crezca sano y feliz.

Por supuesto, para todo lo mencionado, podéis consultar y asistir a cualquiera de nuestras clínicas veterinarias asociadas donde un equipo de profesionales, velarán por la salud y el bienestar de vuestra mascota.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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