Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Kuopio en Finlandia pone de manifiesto la importancia de ver crecer a nuestros hijos e hijas junto a un animal. Un tercio de los bebés que viven con perros durante el primer año de su vida será menos propenso a contraer enfermedades respiratorias y otras infecciones, ya que su sistema inmunológico recibe más estímulos que le ayudan a prevenir enfermedades. Por consiguiente, según vaya creciendo ese niño/a estará mucho más inmunizado que el resto de niños y niñas de su entorno.

Pero hay muchos otros beneficios que hoy vamos a compartir con vosotros

Según el estudio publicado en el Clinical & Experimental Allergy, un grupo de científicos había encontrado pruebas de que los niños que crecen cerca de perros son un 50% menos propensos a desarrollar alergias y asma que los que crecen sin perros.

Otro estudio muy interesante es el realizado por la Universidad de Montreal. Las hormonas del estrés de un niño con un trastorno del espectro autista se reducen drásticamente cuando convive con un perro entrenado, lo que le facilita mucho la comunicación con otras personas. 

Estar cerca de un perro puede disminuir el estrés, la presión arterial y la frecuencia cardíaca; disfrutarás de un corazón más sano y de una vida más saludable.

Hasta ahora nos hemos referido a los perros, pero lo comentado es extrapolable a los animales en general, puesto que hay muchos estudios que demuestran los beneficios de la convivencia con animales.

Una de las cosas que se les enseña desde pequeños en el ámbito doméstico a los niños que crecen con mascotas es el respeto a los animales y demás seres vivos. Se ha demostrado que los niños con mascotas son más responsables gracias a las tareas que se les asignan en el cuidado de su animal de compañía, desde sacarlo a pasear hasta bañarlo, teniendo en cuenta que se les deben asignar siempre tareas que puedan desempeñar acorde a su edad.

Crecer con un animal de compañía ha demostrado que ayuda a los niños a aprender habilidades sociales, controlar sus impulsos e incluso a mejorar su autoestima.

Los niños que están aprendiendo a leer a veces presentan problemas al hacerlo en voz alta para otras personas, pero no les ocurre lo mismo con los animales. Leerle a un perro es la manera perfecta para que los niños adquieran mayor confianza en sí mismos.

En definitiva creemos, sin dudarlo, que crecer con animales aporta múltiples ventajas tanto para nuestros hijos como para nuestra vida en general.

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