Además de los controles y revisiones en el veterinario, la alimentación es un factor clave tanto en animales, ya sean cachorros o adultos, como en las personas. En este caso nos centraremos en nuestras mascotas de más corta edad.

Para establecer una correcta alimentación en un cachorro con pocos meses de vida, lo primero que debemos averiguar es cuál es su edad exacta y si esto no es posible, en función de algunos parámetros como su dentición, le proporcionaremos su comida en forma líquida o sólida.

Si el cachorro se está alimentando a base de leche que le proporciona la madre, no debemos preocuparnos por su alimentación, siempre y cuando la madre lo acepte y su estado de salud sea óptimo, pudiendo llegar el período de lactancia hasta los dos meses de edad aproximadamente. Si por el contrario, no existe la posibilidad de una lactancia natural, debemos saber qué tipo de alimentos puede tomar.

 

¿Cuándo debe comenzar un cachorro con alimentos sólidos?

 

 

Los cachorros se alimentan, de manera natural, de la leche que le proporciona su madre, desde que nacen hasta las ocho semanas aproximadamente, momento en el que comienza el destete. Algunos cachorros son destetados un poco antes y otros un poco después.

El destete de los cachorros coincide con la salida de los dientes de leche, de ahí que el tiempo pueda variar entre cachorros y razas. Desde ese momento ya podrían comer, de manera progresiva, alimentos sólidos que no sean excesivamente duros.

A partir de la sexta semana de vida, basándonos en la propia naturaleza, la mayoría de los cachorros pueden comenzar a ingerir alimentos sólidos; si bien es cierto que en no pocas ocasiones, animales con 4-5 semanas de vida tienen una dentición lo suficientemente desarrollada como para empezar a tener contacto con el alimento sólido.

Lo ideal a la hora de iniciar el período de destete es hacer un cambio progresivo en su alimentación, de tal manera que no le afecte a su sistema digestivo. Una forma correcta de hacerlo es, por ejemplo, mediante purés. Consiste en poner un poco de alimento sólido (1/3) y un poco de leche materna (2/3) en la batidora y dejarlo competentemente batido, cómo una papilla.

Se puede comenzar dando este puré al cachorro alternando con tomas de leche materna y observar la existencia de buenas digestiones, es decir, que no se presenten regurgitaciones ni episodios de estreñimiento o diarreas. Continuamos con dicha alimentación, aumentando gradualmente la cantidad diaria de papilla de pienso. El cachorro, a medida que va saciando sus necesidades alimentarias con este nuevo tipo de comida, irá reduciendo sus tomas de leche materna. Además, el crecimiento de los dientes de cachorro hace que el proceso de succión provoque cierto dolor en los pezones de la madre, con lo que ésta irá siendo cada vez más reacia a amamantar a su prole

Pasados unos días, podemos empezar a administrar alimento sólido a nuestro cachorro y que empiecen a tener agua disponible. Es frecuente y en ocasiones gracioso, ver cómo las primeras veces, los perrillos no saben lo que tienen que hacer con esas “bolitas” que han aparecido en el suelo o en algún cuenco y con esa especie de piscina en miniatura que les han proporcionado, y se dedican a jugar con ellas. No es raro ver cómo se meten dentro del recipiente del agua o del pienso y lo esparcen todo provocando un pequeño caos. Tranquilos, esto pasa pronto.

A medida que el perro crece, con dos meses de edad y con un cambio gradual en el tipo de alimentación, la gran mayoría de los cachorros estarán capacitados para que su dieta se base en alimentos sólidos y agua siempre disponible.

 

Cómo se debe de alimentar a un cachorro recién nacido

 

Lo ideal, por ser lo más completo, es la lactancia materna. Es decir, que sea la madre quién amamante a su cachorro hasta que tenga unas ocho semanas de vida aproximadamente. Al igual que ocurre en los humanos o mamíferos, la leche materna y en especial el calostroprovee de todos los nutrientes necesarios y de inmunoglobulinas que refuerzan la inmunidad natural al cachorro. Es muy importante señalar que el calostro es una secreción procedente de la glándula mamaria que se produce durante las primeras 24-48 horas después del parto que contiene una importante cantidad de inmunoglobulinas G (Ig G) muy importantes para la supervivencia del animal, así como otros elementos que sirven para la protección y desarrollo de su aparato digestivo.

Si no es posible la lactancia materna, la opción preferible para alimentar a nuestro cachorro recién nacido o con pocos días de vida, es la utilización de leche maternizada especial para perros, de venta en cualquiera de nuestras clínicas veterinarias asociadas. Existen en el mercado, productos que pueden llevar incorporado o no calostro artificial, con el fin de atender las necesidades del perro desde sus primeros días de vida.

No es recomendable la utilización de leche de vaca en edades tan tempranas. Si tiene alguna duda al respecto, consulte siempre a su veterinario.

Este tipo de leche especial para cachorros se debe administrar mediante un biberón, el cachorro buscará la mama de su madre y la tetina del biberón, por su forma y consistencia, trata de ser lo más parecido. Los cachorros de perro y otros mamíferos pequeños recién nacidos de menos de una semana de edad, conviene que sean alimentados cada dos horas, diez veces al día. Pasados siete días, pueden alimentarse con intervalos de tiempo más amplios, de modo que a las dos semanas de vida, se pueden alimentar cada tres o cuatro horas.

La alta frecuencia de las tomas de leche se debe a que el neonato aún no tiene un mecanismo de regularización de la glucemia lo suficientemente maduro (hígado y páncreas), por lo que dicha regularización se realiza directamente a través de un constante aporte de nutrientes a lo largo del día.

Se estima que la cantidad de leche que debe de administrase diariamente es de 15-20 ml por cada 100 gramos de peso, cantidad que iremos aumentando con el paso de las semanas. Es importante administrarla aproximadamente a 38 grados de temperatura para simular en la medida de lo posible, una lactancia natural.

Masajea con cuidado la barriga de los perritos recién nacidos después de cada comida para ayudarlos con el tránsito intestinal, al igual que lo hace su madre al lamerlos.

 

Alimentar a un cachorro con un mes de vida

Tal y como hemos explicado con anterioridad, los cachorros deben tomar leche de su madre o leche especial para perros hasta que tengan de seis a ocho semanas de vida, período en el cual empezarán a alternar alimento líquido con alimento semisólido, y posteriormente, hacer una transición que vaya dirigida a una alimentación sólida.

Los cachorros que tengan un mes o mes y medio de vida, pueden empezar a tomar puré en alguna de sus tomas, mientras que en las demás mantendremos la leche. Cuando lleguen a esta edad debemos alimentarlos cuatro veces al día aproximadamente.

A partir del mes y medio de vida, ya podemos comenzar a mezclar alimentos sólidos con el puré e ir retirando el puré poco a poco, hasta llegar a dejar solamente alimentos sólidos. A partir de los tres meses de vida podemos reducir sus tomas a tres veces al día, siendo recomendable repartirlas entre desayuno, comida y cena.

 

¿Cuál es la mejor alimentación sólida para cachorros?

 

Nos referimos a alimentación sólida a aquella no es leche materna; es decir, todo tipo de piensos, tanto secos como semihúmedos, así como alimento húmedo en forma de paté más o menos homogéneo, normalmente enlatado o en sobres. Cualquiera de estas opciones puede ser correcta, si bien la alimentación seca, aunque menos apetecible, es más económica a largo plazo.

Hay varios factores que intervienen en la elección del pienso más adecuado para nuestro cachorro. El primero de ellos es, sin duda, el tamaño de la raza. No es lo mismo un pienso para perros de razas pequeñas que un pienso para perros de razas grandes.

Tanto el tamaño de las bolitas /croquetas, como los propios ingredientes, están pensados y preparados para el tamaño de la boca de nuestro cachorro y para la velocidad de su crecimiento. No debemos olvidar que una gama tan amplia, y en algunos casos excesiva de este tipo de alimentos, corresponde también a las consecuencias de nuestra mercadotecnia actual.

Recuerde que lo mejor que siempre puede hacer, es consultar y tratar de resolver todas las dudas que se puedan presentar, con cualquiera de nuestros especialistas, y así poder llevar un control del cachorro o cachorros desde el primer momento.

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