Todos sabemos que cuando nuestro perro nos mira con carilla de pena, suplicando que le demos un trocito de lo que estamos comiendo, es muy difícil resistirse. Sin embargo, hay alimentos “peligrosos” para perros que no deben comer porque son dañinos para su salud o incluso pueden llegar a ser muy tóxicos para ellos.

En el siguiente reportaje os vamos a enumerar algunos de los alimentos que hay que evitar en cualquier circunstancia, sea el día que sea y estemos con quien estemos.

 

Chocolate

 

 

Vamos a empezar por el chocolate. ¿A quién no le gusta el chocolate? Es probable que incluso a nuestra mascota le guste o simplemente la coma a modo de premio o de “chuche” junto al resto de la familia.

El chocolate contiene una sustancia llamada teobromina que, a diferencia de los humanos que la metabolizamos con normalidad, nuestras mascotas la metabolizan más lentamente y tiende a acumularse en su organismo, alcanzando en ocasione niveles tóxicos.

Esta intoxicación puede provocar diferente sintomatología en función de la cantidad ingerida, incluyendo desde vómitos y diarrea, hipertensión y taquicardia, temblores musculares y si el proceso se agrava, hasta convulsiones, coma y muerte del animal.

 

Cafeína y Teína

Estas dos sustancias, alcaloides al igual que la teobromina, no solo se encuentran en el café y té, sino que también están presentes en las llamadas bebidas energéticas, que tan populares se han hecho en ciertos sectores de la población.

Los efectos de estas sustancias son similares a los de la teobromina, pudiendo afecta r al sistema digestivo, cardíaco y nervioso, en función de su gravedad.

 

 Uvas o pasas

Si has pensado alguna vez en celebrar las Campanadas de Fin de Año en compañía de tus mascotas y tomarnos todos, las doce uvas, olvídalo. Déjalo solo para las personas. Así que la mejor manera de celebrar con él una noche tan especial, es con su comida favorita y habitual.

Tanto uvas como pasas, son frutos que pueden ser tóxicos para ellos. No sabemos todavía cuál es la sustancia causante ni si afecta a todos los perros de la misma manera, pero sí se ha descrito un proceso nefrotóxico que puede provocar una insuficiencia renal a las pocas horas de su ingesta.

 

Ibuprofeno y paracetamol (medicamentos)

 

El uso, tanto paracetamol como ibuprofeno para todo tipo de males, es algo a lo que recurren muchas personas, y hacerlo extensivo al perro cada vez que el perro “no se encuentre bien” es algo que últimamente vemos en la consulta diaria con mayor frecuencia. Estos dos fármacos no son bien asimilados por los perros, si bien el paracetamol es ligeramente mejor metabolizado que el ibuprofeno, y los dos pueden poner en muy serios apuros la salud de nuestros perros, pudiendo ocasionarles la muerte en algunos casos.

Los efectos tóxicos los veremos 1-2 días después de la ingestión y afectan principalmente a hígado y glóbulos rojos provocando destrucción celular, observando en el animal un cuadro de dolor abdominal, debilidad, dificultad respiratoria y mucosas cianóticas (azuladas).

Antes de suministrar cualquier tipo de medicamento a tu perro o mascota es imprescindible consultar primero a un veterinario/a .¡Mucho cuidado!

 

Nueces de Macadamia

Las famosas nueces de Macadamia, contienen una toxina que afecta a su sistema nervioso, causándoles rigidez y debilidad muscular. Son los frutos secos más peligrosos, pero tampoco debemos darle otros tipos de frutos secos de manera continuada por su alto contenido en fósforo en muchos de ellos, lo que podría provocar la aparición de cálculos urinarios y por el alto contenido en grasas, pudiendo provocar trastornos digestivos.

 

Chicle y/o gominolas

 

Estos alimentos por llamarlos de alguna manera, o algún que otro producto como la “pasta de dientes” o incluso muchos productos dietéticos, contienen entre otros componentes, xylitol, una sustancia que actúa como edulcorante “sin calorías”, es decir, como sustitutivo del azúcar.

La intoxicación por xylitol se manifiesta con debilidad, letargia, depresión y a veces convulsiones, todo ello causado porque su rápida absorción provoca un “pico de insulina” lo que puede provocar una brusca caída de glucosa en sangre o hipoglucemia. En algunas ocasiones puede llegar a causar daños graves en el hígado.

 

Ajo y cebolla

Muchas veces hemos visto cómo a los perros se les dan las sobras de comidas. Si no son alimentos “prohibidos” y siempre que sean cantidades muy moderadas, no tendría por qué haber problema,

Lo que sí tenemos que tener muy en cuenta es si estas sobras contienen una gran cantidad de ajo o de cebolla; dado que en grandes proporciones, pueden llegar a causar anemia e insuficiencia renal debido a unas sustancias llamadas tiosulfatos.

 

Aguacate

El aguacate, un alimento que se ha puesto tan de moda en los últimos años por sus propiedades, en los perros es tóxico, pero no por su carne, sino por su piel y hueso, que contienen un tóxico llamado persina y que provoca trastornos digestivos.

 

Patata y tomate

 

La patata y el tomate no deben ser incluidos en la dieta habitual de un perro. Una ensalada no es algo que esté pensado para alimentar a un perro.

Aunque la patata cocida es un alimento que puede incluirse en dietas específicas para perros, cruda y sin pelar, la patata puede contener un exceso de solanina en sus brotes, ocasionando a veces, trastornos digestivos.

Algo parecido ocurre con los tomates, cuyas hojas y tallos pueden contener atropina y tomatina, componentes químicos que pueden resultar tóxicos para nuestra mascota. A veces, un tomate verde puede ocasionar problemas digestivos pero los tomates rojos y maduros no suelen ocasionar problemas.

 

Refrescos o Alcohol

El alcohol y los refrescos llegan a causar los mismos daños que a los seres humanos, pero en el caso de los perros, las cantidades para causarles dicho daño son mucho más pequeñas.

Les daña el hígado, el cerebro, pueden generar vómito, diarrea, desorientación, dificultad para respirar, coma, e incluso puede llegar a causarles la muerte en casos extremos.

 

Setas y hongos

Las setas y hongos, son otros de los productos alimenticios que pueden contener toxinas y, al igual que pasa con los humanos, la intoxicación por su ingestión puede generar vómitos, diarreas o incluso estados de shock.

¡Mucho cuidado con los paseos por el campo, sobre todo en época de setas!

 

Huesos y semillas de frutas

Seguro que muchos no sabíais que la mayoría contienen un glucósido cianogénico, y provocaría una intoxicación por cianuro. Además, dependiendo del tamaño puede incluso crearle asfixia si se le queda atrapado en la tráquea o actuar como cuerpo extraño en el tracto digestivo, con las posibles complicaciones que pudiera acarrear.

 

Comida de gato

 

En el caso de convivir con perro y gato en la misma casa, es muy importante enseñar a nuestro perro desde bien pequeño que no debe comer la comida del gato/a. Al ser una comida más grasa y proteica puede provocarle daño renal o hepático si se le da de forma continuada.

La comida de perro y gato son diferentes y en ningún caso se les debe de administrar la misma para ambos, aunque a veces sea bastante complicado su control.

 

Dulces y azúcar

Los dulces y/o el azúcar pueden provocar en el perro problemas de diabetes, obesidad y por supuesto al igual que en los humanos, problemas dentales.

 

Tocino

El famoso “tocino del cocido” también es otro de los alimentos prohibidos, puede que creas que como es un perro será una delicia para él, sin embargo, aunque él se lo comería con sumo gusto, es un alimento que contiene un alto contenido de grasa y sal por lo que a la larga no le hará ningún bien a su organismo ni a su estómago.

 

Pescado crudo

Darle pescado crudo en gran cantidad puede llegar a provocar convulsiones y pérdida de apetito, se debe a la reducción de la tiamina (ayuda a las células del organismo a convertir carbohidratos en energía).

 

Lácteos

 

Los animales sólo toman leche (lácteos) recién nacidos y cuando son cachorros, después, muchos de ellos generan intolerancia a la lactosa, como nos pasa a los humanos. Es más, los humanos somos los únicos animales que seguimos tomando leche y lácteos después de la edad de lactancia materna.

En el caso de darle yogures, queso o similares cuando ya no están en la edad de lactancia, nos arriesgamos a que tengan problemas gastrointestinales y acabe con vómitos o diarreas.

 

Entonces… ¿qué podemos o debemos darle a nuestro perro de comer?

La respuesta es muy sencilla, Lo mejor que podemos dar de comer a nuestro perro, que sabemos que no le va a provocar ningún tipo de mal y que a la vez le alimenta y le aporta todo lo necesario en proporciones adecuadas, es un pienso de calidad.

Aparte de ser un producto que en la mayoría de los casos lo consumen con gusto, siempre podemos añadir con moderación, algún tipo de alimentación húmeda específica. Y si podemos evitar comida casera en forma de restos, mejor.

De todos modos, para cualquier tipo de duda lo mejor es que contactéis con cualquiera de nuestras clínicas veterinarias asociadas y ellos os aconsejarán sobre cuál es su mejor alimento, dependiendo del tipo de perro que sea.

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